El jade designa dos gemas verdes, la nefrita y la jadeíta, ambas tenaces, suaves y de rico color, del blanco cremoso al verde esmeralda profundo. Valorado por encima del oro en la antigua China y Mesoamérica, se talló en objetos rituales, joyas y amuletos durante miles de años. El jade fino procede de Myanmar, China y Guatemala.
El jade es una piedra venerada de suerte, armonía y prosperidad, atesorada durante milenios como portadora de buena fortuna. Atrae la abundancia y el éxito mientras irradia una energía serena y equilibrante. Promueve la armonía, la sabiduría y las relaciones pacíficas y equilibradas. Conocido como piedra protectora y de la suerte, se dice que aleja el daño y atrae la amistad y la prosperidad. Te anima a vivir con integridad, con una buena fortuna calmada, constante y duradera.
En lo emocional, el jade serena la mente, soltando la irritabilidad y restaurando una emoción calmada y equilibrada. Sostiene la autosuficiencia, la serenidad y las relaciones armoniosas. En lo físico, se asocia con la longevidad, el bienestar y el equilibrio del cuerpo. Es una piedra pacífica y armonizadora.
Lleva jade como amuleto de la suerte para atraer prosperidad y buena fortuna. Sostenlo en meditación para cultivar calma, armonía y sabiduría. Tenlo en el hogar para promover relaciones pacíficas y equilibradas. Úsalo para invitar una abundancia serena y constante.
El jade activa el chakra del Corazón, abriendo la armonía, la compasión y el flujo de la prosperidad.
El jade resuena especialmente con Aries, Géminis, Tauro y Libra.
Limpia el jade con humo, sonido o un enjuague breve bajo agua corriente. Recárgalo a la luz de la luna o sobre la tierra; es duradero y de bajo mantenimiento.
Los cristales se afinan con tu energía. Tu numerología revela la vibración con la que naciste: tu Sendero de Vida, tu Número del Destino y tu Año Personal.
Lectura de Numerología Gratis